Historias y Reflexiones de Eloy López

Soy Eloy López Jaimes. Nací y vivo en la Ciudad de México. Tengo muchos gustos e inquietudes:

Leer es uno de mis más grandes disfrutes de la vida.

Escribir se ha vuelto una de mis pasiones. Es algo que descubrí y aprendí "de grande" .Aun no soy el gran escritor, pero disfruto mucho haciéndolo.

El Yoga se ha vuelto esencial para mi vida.

El Cine, La Mercadotecnia, La Vida. Me encantany me apasionan. No concibo la vida sin pasión.

Las historias y las reflexiones. Me gusta contar historias (las mías, las de otros y las de todos). Me gustan las buenas historias.
La reflexión ha sido una constante en mi vida. Es por eso que acá podrán ver las que algunas veces me asaltan.
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Resiliencia

Resiliencia es una palabra que la última semana se me “apareció” en diferentes lugares. Terminé de leer un libro de Chris Garden que se llama Comienza dónde Estás, él es el autor de otro libro que se llama “En Busca de la Felicidad” que es su autobiografía del cual después se hizo una película con Will Smith. Él repite mucho esa palabra a lo largo del libro que leí. Hoy lunes por la mañana recibo por mail el post del blog de Mone Díaz donde vuelve a repetir la palabra: RESILIENCIA. Es entonces que Me doy a la tarea de investigar su significado real y a fondo. El Diccionario de la Real Academia no registra la palabra. Busco en Santa Wikipedia.

Lo primero que leo dice “En psicología, el término resiliencia se refiere a la capacidad de los sujetos para sobreponerse a períodos de dolor emocional. Cuando un sujeto o grupo animal es capaz de hacerlo, se dice que tiene resiliencia adecuada, y puede sobreponerse a contratiempos o incluso resultar fortalecido por los mismos.” Me gusta la definición inicial y entiendo ahora porque me llama la atención. Creo que a lo largo de nuestra vida es lo que nos saca delante de situaciones difíciles. De esas que ponen a prueba de verdad al ser humano, no de aquellas sencillas.

Continúo leyendo y entonces dice “Esa capacidad de resistencia se prueba en situaciones de fuerte y prolongado estrés, como por ejemplo el debido a la pérdida inesperada de un ser querido, al maltrato o abuso psíquico o físico, al abandono afectivo, al fracaso, a las catástrofes naturales y a la pobreza extrema.” Me pregunto entonces, si sólo es una capacidad de resistencia del ser humano. No me convence, porque creo que hay algo más detrás de esa palabra. Sigo investigando porque no creo en el sacrificio por si mismo. ¿sólo aguantar situaciones difíciles y ya? No creo, me digo.

“La resiliencia es la capacidad que posee un individuo frente a las adversidades, para mantenerse en pie de lucha, con dosis de perseverancia, tenacidad, actitud positiva y acciones, que permiten avanzar en contra de la corriente y superarlas.” Eso ya me va haciendo más sentido. Incluye una actitud positiva ante las situaciones que parecen adversas. Me suena interesante porque ya no habla de sacrificio inútil. Habla de acciones y de una visión ante la vida. “La resiliencia es un proceso dinámico que tiene por resultado la adaptación positiva en contextos de gran adversidad.” Leo un poco más abajo y entonces ya llega el click (me cae en veinte) y adapto la palabra. Resulta que me gusta mucho porque incluye una adaptación positiva a las situaciones difíciles que se nos presentan. Más que difíciles creo que son pruebas para hacernos crecer.

Como muchos, desde niño he enfrentado situaciones difíciles en la vida. Desde entonces me resistía a creer sólo en el sacrificio y la visión de que la vida es muy difícil y que hay poco que hacer. Las películas mexicanas de la época de oro parecían reflejarlo muy bien: “Nosotros los Pobres” y “Ustedes los Ricos” son un ejemplo de ello. Yo crecí con ellas pero algo no me hacia sentido. Hoy sé que desde niño he tenido mucha relisiliencia. Detectaba que en la vida se puede ser feliz por el simple hecho de estar vivo. Que la pobreza y la riqueza son sólo estados mentales.

Hoy decido usar conscientemente esa capacidad de adaptación positiva a las situaciones que parecen adversas en mi vida. Esa será por lo menos mi objeto de la semana. Finalmenente la resiliencia es la capacidad que ha tenido la humanidad para salir adelante y evolucionar. Por lo tanto es una capacidad humana que todos tenemos para ser mejores y salir fortalecidos de cualquier situación. Siendo positivos sobre todas las cosas.

La cuenta de integridad personal

Hace años leí sobre el concepto que da título a esta entrada. Covey, el de los 7 hábitos, habla de ella de una forma interesante.  Se trata de abrir una cuenta personal que se llama “Integridad personal” y hacerla funcionar igual que una cuenta de banco. ¿Cómo es eso? Sencillo, ésta cuenta se compone de Depósitos y Retiros.  Se llama Cuenta de Integridad Personal todos la tenemos y la abrimos con nosotros mismos. Con nadie más. Nosotros somos los primero beneficiados con los depósitos y los primeros afectados con los retiros.

¿Cómo se abre? Buscamos alguna meta que queremos logarra en una semana. Nos comprometemos con nosotros mismo  a hacer ciertas cosas. Por ejemplo: “Levantarme temprano 5 días de la semana”; cada día que logre hacerlo será un abono a mi cuenta individual de la Integridad Personal. Cada vez que no lo haga se hace un retiro de mi cuenta de Integridad Personal.  Cada que hago un “deposito”, por pequeño que sea, mi integridad personal se fortalece y hace que mi confianza personal sea más grande cada día. ¿Para qué sirve eso? Bueno pues la primera persona con la que estoy comprometido en un objetivo o meta soy yo mismo. La primer persona que debo cuidar que su confianza en el proyecto esté intacta es a mí.

Suele pasar que seamos nuestros peores enemigos y los más crueles al momento de hacer una balance. La mayor parte de las veces ocurre que nos medimos por el resultado final y ese puede ser engañoso. Si logramos la meta solemos pensar que somos los mejores y que “No hay nadie como nosotros” dejamos que el ego nos endulce el oído. Por otro lado si no logramos algo solemos pensar que somos los peores y, en casos extremos, podemos llegar a pensar que “no servimos para nada”.

Con la cuenta de la integridad personal esto no sucede porque estamos conscientes qué hicimos y que dejamos de hacer. No es necesario llevar a cabo una lista de abonos y retiros. Esos se van registrando de forma automática en nuestro cerebro. Lo importante es saber que esa cuenta existe y que ahí es donde se hace un detalle de lo que hicimos y o dejamos de hacer. Lo interesante es que NUNCA está en blanco. Siempre teneos algo bueno que hicimos.

¿Por qué les dije todo esto? Bueno porque he notado que los muchas veces parece que estamos perdidos en el logro de nuestras metas. Que estamos con eternos pendientes que no  nos permiten ser unas personas plenas. Nos hace perder foco y perspectiva de lo que hemos hecho bien o mal. Tendemos a maximizarlo todo y vamos de ser “los mejores” en algo a ser unos “buenos para nada” en eso mismo.

Los invito a revisar su cuenta personal de la integridad y saber cómo está su saldo. Sino tienen una podría ser un buen momento de abrirla. Puede ser una herramienta que les ayude a lograr muchas cosas positivas en la vida. Ese cambio que siempre han buscado. Todo es de poco en poco, no lo olviden. Depositos y Retiros. Como en todas las cuentas se busca que al final el saldo se lo más positivo posible.

La Amistad

La amistad es una de las cosas que valoro más en la vida. Le doy un alto valor. Para mi tener amigos es una bendición. Los amigos son esas personas que uno va eligiendo en la vida para compartir un tramo del camino, o si se puede todo que mejor. Un amigo fiel a la amistad es de las mejores cosas que a uno le puede pasar. Amo mucho a mis hermanos ( y hermanas) pero sé que ellos me los puso Dios obligadamente en mi vida. A los amigos me dio chance de escogerlos. Es por eso que sé del verdadero valor de un amigo.

En la vida, creo, uno debe aprender a ser un buen amigo y a escoger a los suyos. Mi madre me decía de niño “escoge a tus amistades”. No recuerdo haberme equivocado alguna vez en hacerlo. No soy de los que tengan amigos que se puedan contar con los dedos de una mano. Me faltan dedos incluyendo los de los pies. Lo digo de verdad. He conocido a tantas personas en mi vida tan valiosas que he decidido incluir a muchas dentro de las listas de mis amigos. Para mi no existe el termino de “mejor amigo” sólo el de amigo, pero cuando digo somos amigos entonces es tan fuerte como si fuéramos hermanos. Así soy yo. No sé por qué ni desde cuándo.

Todo esto viene a cuento porque hoy fui a ver Toy Story 3. Siempre me había identificado con Buz pero hoy supe en realidad que me identifico más con el vaquero Woody. La canción de Yo soy tu amigo fiel me llega fuerte. Debo confesar que me emociona varias veces al ver cómo valora la amistad. Lo fuerte que es dejar atrás a los amigos en cierto momento de la vida. Bueno creo que ya me puse cursi. Sólo quería decirles que si alguna vez recibo su amistad o les digo que soy su amigo es de verdad y casi para toda la vida. Recordé también la importancia de poder ser amigo de tus hijos. No sé si pueda lograrlo pero espero serlo, porque en algún momento de la vida no necesitas a un padre, necesitas un verdadero amigo que si le dices algo por muy malo que sea no te juzgue, sólo te escuche y diga ¿cómo le hacemos?. Como diría María Rojo un amigo es alguien que cuando le dices “ maté a alguien” él te dice; “ Y dónde lo enterramos?”

fuckyeahglobetrotters:

Little Venice, London, United Kingdom

México- Italia

Me gusta mucho el futbol. De todos los deportes es mi favorito. Me gusta jugarlo y verlo. Aun así pocas veces me escucharan hablando de futbol, analizándolo o algo por el estilo. Me encanta ver buen futbol, pero cuando puedo lo hago en silencio, sin comentaristas de por medio. Cuando lo veo en mi casa, no me pongo la camiseta de mi equipo, ni la de la selección o algo por el estilo. Sueño, más bien creo que un día México será campeón del mundo. Creo que me va a tocar vivirlo. No soy un FANATICO del futbol. No pongo mis esperanzas de la vida en que gane mi equipo. A pesar de eso lo disfruto mucho y cuando ganan me siento feliz. Me llama la atención el tipo de afición que somos los mexicanos. Refleja mucho nuestra forma de pensar. Cuando vamos al estadio, les gritamos de todo a los jugadores. Desquitamos las frustraciones en ellos. Sentimos que está bien chiflarle al Bofo cuando juega en el azteca. Le mentamos la madre al árbitro aun llevando a nuestros hijos aun sabiendo que es el juez. En el fondo pensamos que no pasa nada y se supone que vamos a apoyar. Si algo les sale mal a los jugadores vamos con una bolsa de papel en la cabeza, si algo les sale bien son unos dioses. No tenemos equilibrio.¿ Seremos una afición de campeonato mundial? Saber que México le ganó a Italia me puso de buenas. No todos los días se le gana al campeón de mundo y a una semana del mundial. A mis hijos les inculco una afición de apoyo. Me gusta que ellos vivan desde ahora que las barreras no existen o que se pueden romper. Que si queremos ser un país mejor en todos lados debemos ser mejores. Incluso al momento de apoyar a nuestro equipo y a México. Si queremos un cambio debemos empezar por nosotros. Me gusta pensar que vamos a ser campeones. Sé que lo vamos a hacer. Pero me queda claro que eso sólo es futbol.

El corazón

Cuando apenas éramos una pequeña célula en el vientre de nuestra madre, lo único que podía distinguirse a la viste es el corazón. Hoy cuando el médico hace un ultrasonido a una madre, lo que busca es el latido del corazón. Nuestra primera señal de vida. Ese órgano que crece con nosotros o que más bien nos hace crecer. Nos ayuda a tener vida. El cerebro se forma después. Muchos científicos dicen que los sentimientos vienen del cerebro y no del corazón. Yo tengo mis dudas.

En el vientre materno uno de los sonidos que más escuchamos es el del corazón de nuestra madre y el nuestro. Eso nos llena de serenidad. Nos dota de paz. Si la madre se altera, sentimos los latidos de su corazón acelerado y nos inquietamos. Cuando nacemos el que nuestra madre o padre nos tengan cerca de su corazón nos hace tranquilizarnos en automático.

Recuerdo que cuando mis hijos estaban dentro de su madre me emocionaba escuchar su corazón. Cuando escuche por primera vez el corazón de mi hijo mayor con un aparato, sentí algo indescriptible. Ese sonido como de olas me hacía sentir raro. Una felicidad automática que no puedo describir. Todas las veces que acompañe a mi esposa a los ultrasonidos, lo primero que buscaba era ese puntito gris que aparecía latiendo. En cuanto lo veía sabía que todo estaba bien. Cuando nacieron recuerdo que ponía mi oído o mi mano en su pecho. Eso me tranquilizaba y los tranquilizaba a ellos. Muchas noches los dormía en mi pecho porque de otra forma no se tranquilizaban.

Recuerdo todo esto porque veo que los humanos vamos olvidando escuchar y sentir a nuestro corazón. Para mi es como una brújula interior. Me alerta si se acelera sin un peligro aparente. Cuando intuyo algo el corazón es el que me avisa. El pecho, creo, es la parte de mi cuerpo donde tengo la mayor sensibilidad. No sé si con todos ustedes sea igual, pero en mi caso el corazón es señal de vida, de energía de sensaciones. Estoy re-aprendiendo a escucharlo. Creo que si lo escuchamos tiene muchas cosas buenas que decirnos. Sólo hay que escuchar.

Poner el corazón en lo que hacemos, es poner la vida en ello. Es hacer las cosas con vida, con pasión. Es poner lo mejor de nosotros en cada cosa que hacemos. Mi recomendación: Escuchemos a nuestro corazón y dejémonos guiar más por él  y menos por la razón.

SOÑAR

Cuando somos niños nos gusta escuchar historias. Nos gusta soñar con convertirnos en tal o cual personaje. De niños sólo tenemos el futuro, el pasado es tan poco que no nos preocupa. Lo que queremos ser, se encuentra en el futuro. Soñamos con ser el mejor futbolista del mundo, la modelo más bella. Soñar e imaginar es tan natural que lo hacemos tan fácil como respirar. Nos emocionamos al dormir imaginando el futuro. El futuro nos da esperanza. El futuro le da sentido a todo lo que hacemos en nuestra infancia.

¿Qué le sucede con el tiempo a esa capacidad, casi innata, que tenemos de soñar? Parece que al crecer la fuimos olvidando. De niños no tenemos límites, al pensar  incluso podemos volar. En programas de TV incluso avisan algo así como “Niños, no intenten esto en sus casas”  Sólo nos dedicamos a soñar sin preocuparnos por analizar si será posible hacerlo realidad. Dicen que la vida te va dando argumentos para perder esa capacidad. ¿Será cierto? Ahora que acaba de pasar el día del niño me lo pregunto con más insistencia. 

Parece que en realidad con el tiempo vamos dejando que el ruido del mundo devore nuestra capacidad de soñar. Siempre que le pregunto a las personas “adultas” sobre cuál es su sueño, me sorprende que tardan en responderme. Invariablemente me contestan con una pregunta ¿Cuál es mi sueño? Y se quedan mirando al techo y les cuesta trabajo responder. Muchas personas han perdido su capacidad, o al menos eso creen. “Me gusta ser realista” es otra de las frases que más escucho al preguntar.

Si hacemos un poco de memoria veremos que lo que hoy somos hace tiempo era sólo un sueño, lo veíamos inalcanzable, lejano. Todos nuestros logros en la vida en algún momento fueron sólo sueños, ideas. Todo lo que seamos capaces de soñar e imaginar seremos capaces de lograr; algo así más o menos dijo alguien.

El detalle es que hoy de “grandes” le dedicamos mucho tiempo al análisis de cómo lo lograremos. Esa es la trampa. Un sueño es ese algo que no se sabe cómo se va a lograr. Ese es un segundo paso. Nos adelantamos y justo es ahí donde nos entrampamos, porque al pensar con la razón boicoteamos nuestro propio sueño. Es paradójico, lo sé, pero un sueño no se piensa con la razón. Un sueño es algo que se piensa con la parte del cerebro que usábamos de niños, creyendo que todo se puede. Un sueño es tener un por qué hacer las cosas. Dicen que cuando tenemos un por qué los cómos aparecen. Eso es justo a lo que quiero invitarlos: sueñen, redescubran esa capacidad infantil de crear mundos alternos, lugares a dónde volar, a dónde ir cuando las cosas se ponen rudas, saquen sus alas.

Les garantizo una cosa, si sueñan no pierden nada. Lo peor que puede pasar es que descubran que lograr el sueño es posible. Que descubran una nueva motivación para hacer las cosas que hacen todos los días. La vida comienza a tener un sentido distinto.

Bueno eso es sólo mi humilde opinión. Soy un soñador que ha descubierto que lograr los sueños es posible. Que vive en un mundo casi paralelo porque paso mucho de mi tiempo soñando. Imaginen a las personas que me rodean intentando ponerme en “la realidad”. Les dejo un video de una canción que me gusta mucho: Duerme Soñando. 

Video de Viktor Frankl

Logos o el “sentido de vida”

Hace un tiempo escribí sobre un libro de Viktor Frankl el inventor de la logoterapia. Hoy en una reunión sabatina con unos amigos salió de nuevo el tema. Se quejaba un poco de lo malo que han sido los últimos tiempos para ellos. Intentando reanimarlos ayudarles a poner en perspectiva su problemática situación, para que pudieran dimensionar en su verdadero tamaño los problemas, les hable de la historia de Frankl. Me llamó la atención que de repente me adentré tanto en la plática y lo que les exponía que empecé a tener una especie de catarsis. Les dije que finalmente no importa el tamaño de los problemas, que lo importante en la vida del ser humano es encontrar su sentido de la vida. Hice un silencio en espera de su respuesta y me di cuenta que de repente entre en “mi zona interior y tenia un dialogo interno conmigo muy intenso y RICO.

Me dejé fluir y ya no escuché nada. Intentando explicar el logos a otros, me lo explique a mi mismo e una forma muy sabrosa que desató un dialogo interno muy relajante. Pensé en las cosas que habían ayudado a Viktor Frankl a sobrevivir en el campo de concentración. De repente me centré en varios conceptos conceptos: El Sentido del Humor, la Apreciación del Arte, Convivir con la Naturaleza y la Riqueza del mundo Interior.

Los aspectos que hicieron sobrevivir a tantos seres humanos dentro de un Campo de Concentración fue ni más ni menos que el Sentido del Humor. ¿Cómo alguien en esas circunstancias puede contar un chiste y ser capaz de reírse? Pues sucedía. El humor fue un “arma” muy poderosa para no perder la cordura. ¿Cómo alguien puede apreciar un atardecer cuando no tiene una razón para segur viviendo? Pues los atardeceres les ayudaban a recibir una señal de esperanza. De que detrás de la alambrada había esperanza. ¿Puede alguien apreciar una obra de Arte en esas circunstancias? Pues sí esta habilidad les daba una esperanza en el espíritu humano. Sí había seres humanos capaces de quemar a otros, también estaban los otros que eran capaces de componer una canción o pintar una lienzo y capturar lo mejor del ser humano.

Las cosas más básicas de la vida, y las que son gratis, fueron las que ayudaron a un grupo de ser humanos a encontrar un nuevo sentido de vida cuando habían perdido todo. Su familia, su nombre, sus casas, sus profesiones. Pienso en el alto valor que le damos actualmente a estas cosas como soy Licenciado, tengo una casa, una familia y cuantas bancarias de X monto. Le podemos dar tan poco valor a la risa, a la apreciación del arte, a los regalos de la naturaleza y sobre todo a enriquecer nuestro mundo interior, cuando es lo que nos puede hacer sobrevivir en una situación extrema y evitar nuestra locura.

VAMOS A REIR MÁS, A ESCUCHAR MÁS MUSICA Y APRECIAR EL ARTE, A ENRIQUECER NUESTRO MUNDO INTERNO Y A CONVIVIR MÁS CON LA NATURALEZA.

Salgamos a caminar, a reír más a bailar más, a apreciar el arte en toda su extensión. ¡Salgamos a VIVIR! Les dejo un video de la vida de Frankl para que puedan conocerlo un poco más y encontrar su logo

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