Historias y Reflexiones de Eloy López

Soy Eloy López Jaimes. Nací y vivo en la Ciudad de México. Tengo muchos gustos e inquietudes:

Leer es uno de mis más grandes disfrutes de la vida.

Escribir se ha vuelto una de mis pasiones. Es algo que descubrí y aprendí "de grande" .Aun no soy el gran escritor, pero disfruto mucho haciéndolo.

El Yoga se ha vuelto esencial para mi vida.

El Cine, La Mercadotecnia, La Vida. Me encantany me apasionan. No concibo la vida sin pasión.

Las historias y las reflexiones. Me gusta contar historias (las mías, las de otros y las de todos). Me gustan las buenas historias.
La reflexión ha sido una constante en mi vida. Es por eso que acá podrán ver las que algunas veces me asaltan.
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Growing is Forever

Espero les guste y lo disfruten tanto como yo. Un Himno a la Vida. Esos gigantes que crecen y crecen, enseñándonos que el silencio es también necesario para la vida y en enfoque.

Abajo les dejo el primero de  los Videos de Nick Vujicic. Es él quien sale en el corto que les puse antes. Si sienten que su vida no vale la pena, que es un asco o algo asi, sólo échenle un ojo a esto y despues vuelvan a su “problema” Perspectiva-Visión-Opciones las tres cosas que él comparte.

Gran corto que vale la pena ver. Me gusta. ¿Qué opinan ustedes? yo lo vi ahora en el blog de una amiga blogera. Lo tituló ¿Tú en qué te enfocas?

Hay formas de ver la vida y las cosas que en ella nos pasan. ¿Cuál es tu elección?

Hace más de 20 años vivi en Los Angeles. Hoy vi éste video y me gustó mucho. La canción también. Espero lo disfruten tanto como yo.

Les dejo este video que me llegó por Twitter y que vale mucho la pena ver. Dura un poc más de 50 minutos pero vale mucho la pena verlo porque explica algunos paradigmas de consumo. El motor de la economia es el consumo y esto no debe dejarse fuera. Explica porque las cosas deben “dejar de servir”.

Lo interesante es que puedan opinar al respecto. ¿Será un modelo funcional? ¿Nos llevará a un buen lugar en el futuro? Opinen.

La Masa Crítica

 

No me considero supersticioso. Lo que a lo largo de mi vida he podido desarrollar es un gusto por observar a las personas y sus ( o nuestros) comportamientos. Ese gusto por observar me ha dado una visión distinta del mundo. Al menos así lo percibo. Me he vuelto incluso un observador de mi vida. Esto viene a cuento porque el mundo parece estar cambiando ( él está en constante cambio) y las personas lo piensan así porque “están pasando cosas muy malas” es lo que dicen. Yo digo que siempre han pasado pero sólo ahora es que les ponemos atención. Eso nos da la sensación de que el mundo ya no es como antes. El pasado siempre se ve mejor que el presente. Recuerde eso de que “todo pasado fue mejor” . No es mi forma de pensar. El presente para mi siempre ha sido el mejor de los tiempos. Este no es la excepción. Aún con “las cosas que están pasando”.

Siendo un optimista de cepa veo muchas cosas positivas y que esto está generando un tipo de conciencia más positiva. Sé que a muchos no les parece pero creo que esta “crisis” va a traer algo bueno. Estoy seguro. Esto son los dolores del parto. Cuando las cosas lleguen a un punto en que parezca que todos está perdido sucederá algo maravilloso. Un cambio de Conciencia colectivo. Hacia un mundo más de practicar los valores que de platicar los valores. Sé que tal vez pienses que estoy loco. Lo entiendo. La “realidad” puede decirte algo diferente. Lo que te digo es que por lo que he observado y he aprendido esto es bueno. A pesar de todos los costos que hoy se tienen que pagar. Lo he vivido en carne propia y he descubierto el poder que tiene un cambio de Conciencia.

Me dedique a preguntarle a mis amigos que saben y con los que he platicado sobre ello. Un concepto que me llamo la atención es el que me dijo Marco Ayuso, y es que el que le da titulo a este post, Masa Crítica. Un término que ya había escuchado muchas veces. Es el volumen de información, conocimiento o energía que se necesita para que algo se convierta en nuevo conocimiento. Los que se doctoran en alguna materia, lo que son Doctores de algo pues, son lo que técnicamente ya tienen la suficiente Masa Crítica para generar nuevo conocimiento sobre su materia. En esto del desarrollo de la Conciencia esa Masa Crítica se compone de personas. Se necesita un número suficiente de personas que tengan una Conciencia elevada sobre los valores humanos y los practiquen para que las cosas den un giro positivo. Eso es lo que se está formando en estos tiempos. En muchos lugares del mundo se están desatollando esas personas. Cuando se reúna el número necesario es que el mundo completo va a cambiar.

¿Son una especie de Elegidos? No. Son personas como tú y como yo Personas normales pero que se están esforzando por tener un desarrollo humano de verdad. Se preocupan de expandir su conciencia. Con acciones bien sencillas. Buscando ser mejores personas. Haciendo cosas diferentes. Si entiendes que algo que hace la mayoría no está bien, digamos pasarse un semáforo, y tú dejas de hacerlo y te comportas de forma correcta, a tu entender, estás expandiendo tu Conciencia. Cuando más acciones de este tipo tengas y más te preocupes por tu desarrollo humano estarás formando parte de esa Masa Critica necesaria para cambiar al mundo de forma positiva. Este asunto no es de unos cuantos ni de gente “elevada”. Tú puedes ser ese factor de cambio por el simple hecho de tener una conciencia diferente. Es algo a lo que todos podemos contribuir. Que el mundo se un lugar mejor depende de nosotros. Más de lo que te imaginas.

Les dejo un Vídeo de Sir Ken Robinson sobre Cambiar Paradigmas. Muy interesante. Por favor pongan atención y reflexionen sobre lo que podemos aprender, si dejamos fluir las ideas dentro de nosostros. Sobre todo qué pasaría si dejamos a los niños ser ellos.

Ferrari el símbolo de una identidad

Nunca en mis 40 años de vida había visto un auto Ferrari. La semana pasada tuve a bien, y el honor, de ser invitado por un gran amigo a la presentación en México del modelo 458 de Ferrari . Un evento organizado por la Cámara de Comercio Italiana. Más adelante sabrán porque tanto dato. Estuve a punto de no poder asistir al evento. Nunca habría sabido de lo que me perdí. A las 8 de la noche era la cita, yo llegué pasadas las 9 de la noche. Después de estar cinco minutos en la sala se respiraba un ambiente muy italiano. Yo no conocía a nadie y me dediqué a pasear por la sala que en realidad parecía pequeña. Veo una maquina de café que como buenos italianos tenían el capuchino y un buen expreso. Decidí pedir uno de este último. A la altura. Después de esto me fui relajando un poco. En mi caminata de reconocimiento yo buscaba el auto que tanto anhelaba. Nada. Hasta que por fin veo “algo” tapado con una tela roja.

Ese algo resultó ser el Ferrari. Algunas personas nos empezamos a reunir alrededor de “esa cosa” que había debajo de ese pedazo de tela. Cinco minutos después empezaron a subir los anfitriones y los encargados de presentarlo. Justo el discurso es lo que comienza a llamarme la atención. Las tres personas encargadas del discurso no hablaban de un auto, hablaban de un orgullo por ser italianos. Eso fue lo que me empezó a llamar la atención. Justo en ese momento miré a las personas de mi alrededor y todos tenían una gran sonrisa en su rostro. Recuerdo que me dio la impresión de que todos sacaban el pecho sintiendo orgullo y cuadrándose ante las palabras de su general. Una persona de la Cámara de Comercio, otro de la Marca Ferrari en México y uno más de la Embajada Italiana en México. Los tres mencionaron lo que significa el auto para ellos. “Un Ferrari es la mejor forma de llegar del Punto A al Punto B no sólo la más rápida”, algo asi dijo uno de ellos.

Dentro de los asistentes había italianos y mexicanos descendientes de italianos. Todos sin excepción sonreían. El orgullo por la Bella Italia les salia por lo poros de la piel. Sin querer pensé en mi querido México. Me preguntaba ¿Qué producto o Marca puede hacernos sentir profundamente orgullosos de ser mexicanos? No encontré uno en especifico. El Tequila pensé. Pero bebidas todos tienen, me dije. Comida también. Lo que en realidad buscaba era un producto tangible. Recordé las veces que he hablado con gente de Alemania que está orgullosa de sus autos, su ingeniería. Una vez un señor alemán conocido mio me dijo que el solo compraba autos alemanes. Finalmente me descubrí teniendo nostalgia y unas ganas tremendas de encontrar un producto que me definiera como orgulloso mexicano. No lo encontré, desafortunadamente. La excitación en el ambiente me trajo de regreso a la Sala de Exhibición. Estaban a punto de retirar la tela roja y dejar al descubierto al Invitado de Honor. Finalmente ahí estaba ante mis ojos: rojo, deslumbrante, con un pequeño caballo negro en fondo amarillo al frente.

Al fin tenia frente a mi uno de esos objetos de los más deseados en el mundo: un Ferrari. Me le quedé mirando detenidamente. Buscaba los detalles que lo hacían único. Me sorprendió que encontré muchos. Entre él y yo no había nada ni nadie. Lo miraba de frente y veía sis faros y esos espacios entre el cofre que los hacen parecer ojos y tener una mirada de seguridad, de esas que te reta. Que te mira de frente. Como no le daban la vuelta para mirar todo el auto, mire por mucho tiempo sólo el frente. Busqué imperfecciones en su lineas y lo que encontré es una perfección que me asombró en realidad. Busqué verlo más de cerca y en otros perfiles. No me dejaban. En cuanto logré verlo completo me quede mudo de verdad. Entendí que ese no es un carro, y entendí el orgullo que los italianos sienten por él.

Cuando salí de la ahí me reuní con el amigo que me extendió la invitación. Después de darle las gracias y presumirle mi pulsera roja de Ferrari en la mano izquierda comenté con el la impresión que acabo de escribir. Recuerdo que le dije que exageraría un poco pero que me daba la impresión de que los italianos tolerarían más una falta de respeto a su bandera a que alguien hablará mal de Ferrari. Que ganas de ser italiano, dirían. Pero más ganas de encontrar un producto que me haga sentir el mismo orgullo por mi país. Por su buena calidad, por su perfección y por su buen gusto irrepetible, sólo capaz de ser fabricado por un mexicano. ¿Quién más? En esas ando. No me desanimo y sé que algún día cercano podré encontrarlo. Porque si algo tengo en la vida es mi gran optimismo. Busquemoslo o inventemoslo juntos. Por México y por nosotros.

Dharma

 

Este término me llegó a mi vida hace algún tiempo. Siempre me llamó la atención. Definiciones al respecto hay muchas. En el Budismo y en el hinduismo, que son las dos influencias que más nos han llegado, lo definen como El Camino o la cosa para la que estamos en este mundo y que sólo nosotros la podemos hacer. Nadie más. En lo personal yo lo relaciono con El Sentido de Vida que habla Victor Frankl ( del cuál ya les hable aquí). No pretendo para nada dar una cátedra del Dharma. Mi intención es compartir con ustedes lo que llevo de entendido del tema hasta este momento. Es mi manera de entender un poco más de algo, cuando es nuevo para mi y me resulta interesante. Eso me ayuda a crear Sinapsis en mi cerebro y a buscar más respuestas.

El Dharma es un concepto que me ha gustado mucho porque lo entiendo como esa parte positiva que venimos a aportar al mundo. Lo entiendo como contrario al Kharma, que a su vez es algo que no termina de convencerme, porque viene cargado de culpas del pasado. Pagar por algo que no sabes que hiciste no se me hace la mejor manera de “limpiar tu vida”. El Dharma, para mi, tiene una connotación positiva. Es una aportación única para el bien de todos. Es eso que tú y sólo tú has venido a sumar a esta vida para que el mundo sea un lugar mejor. Estar en camino lo veo como seguir esa luz que te indica que vas por el camino correcto cuando todo se ve muy oscuro. Cuando entendemos ¿Por qué estamos aquí? Lo que le sigue es tener el valor de buscar ese camino y seguirlo. Requiere de valor, porque tal vez implique romper con muchas cosas o creencias que hoy tenemos. Implica tal vez una confrontación con los demás pero sobre todo con nosotros mismos, con nuestras creencias más profundas y arraigadas.

En lo personal creo que puede ser relativamente fácil hacerlo, porque sólo requiere de escuchar esa voz que está dentro de nosotros desde siempre. Esa que creo todos hemos escuchado alguna vez. El detalle es que muchas veces hacemos todo por callarla, por hacer como que no existe. Dejamos que el ruido externo la diluya. Cuando ya no la escuchamos creemos que está bien, porque suponemos que así seremos realmente felices. Otras veces nos damos cuenta que sigue ahí y que parece en espera de que le hagamos caso. En ese intento de silenciarla es que se no pueden ir muchos años de nuestra vida. Es por eso, creo, que muchas personas la escuchan y sienten que es demasiado tarde. Que “ya no vale la pena ir por sus sueños” ya creen que están viejos.

En mi experiencia me he dado cuenta de que las veces que he intentado acallarla en la vida no me “va bien”. Ella ( yo le llamo La Voz) , en mi caso, nunca me deja, sólo se calma cuando le hago caso, le dedico tiempo y la escucho detenidamente. ¿El Premio? Siempre, siempre, siempre tiene razón. Nunca me ha fallado. Recuerdo que una vez intente silenciarla con un tema durante años y después regreso que no me dejaba dormir. Fue hasta que le hice caso que volvió la paz y tranquilidad a mi vida. Cuando deseo algo ella siempre me dice: “lo puedes hacer, sólo debes pagar el precio que ello implica, ¿Estás dispuesto a pagarlo?” El asunto, en mi caso particular, es que cuando logro algo que era un sueño me viene otro mayor. Parece que nunca se detiene. Cuando pregunto, me responde que cada sueño logrado sólo es parte del camino, que es una pequeña parte de esa misión que tengo en la vida y que debo cumplir a como de lugar.

El Dharma, entonces, lo veo como algo muy grande que lleva toda una vida estar en él. Que es un camino que se recorre al mismo tiempo que se cumple. No hay meta de llegada. Lo que hay en cada final de objetivo es una nueva estafeta, un reto más grande porque cada cosa que hacemos agranda nuestra capacidad. Es por eso que sólo al final sabremos si lo logramos o no. Por lo pronto sólo hay que encontrar nuestro camino y seguirlo. Nuestro Dharma.

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