
Hoy por la tarde estaba con mis hijos viendo la caricatura de “Los Padrinos Mágicos” , para los que no la conocen les digo que se trata de un niño que tiene una pareja de genios a sus disposición, Le conceden todos los deseos que él les pide. La mayoría de las veces casi siempre trata de un deseo pedido por el niño Timi Torner ( Así se llama) que se complica porque no supo pedirlo bien y al final arregla su deseo original corrigiendo lo que le falto pedir. Así es como cada capitulo se desarrolla. ¿A quién de nosotros no le gustaría tener un genio a nuestra disposición? Que cumpliera todos nuestros deseos. Que nuestros deseos fueran órdenes.
Esta ultima cuestión me llevó a reflexionar sobre sí sabemos pedir de forma correcta. ¿Sabemos en realidad exactamente con detalles lo que deseamos? Mi experiencia me dice que no. La mayoría de las veces lo que queremos es salir de un problema de forma rápida. Lo que nos lleva a plantear un deseo de forma apresurada. Sin detalles. Lo hacemos de forma general, decimos por ejemplo “Quiero no tener que levantarme a trabajar” Lo cual se puede cumplir de muchas formas distintas y hacerse realidad. No siempre de forma agradable. Por ejemplo podemos tener un accidente que nos impida levantarnos a trabajar y así se cumpliría nuestro deseo inicial.
Tal vez pienses que estoy exagerando pero te pregunto ¿Cuántas veces te ha pasado que pides un deseo de forma rápida como ese y se te cumple? Tal vez una o dos veces o tal vez nunca. Lo que busco decirte es que todos los días generamos pensamientos en forma de deseos que sin percatarnos se van cumpliendo día a día. Todo el tiempo estamos pensando, deseando cosas. Con nuestros pensamientos estanos generando algo, queramos o no. Entonces de lo que se trata es de “saber pensar” de darle calidad a nuestros pensamientos. Es así como empezaremos a generar deseos de calidad y obtendremos resultados de calidad.
Pero ¿Basta con sólo desear y pedir? Tal vez no. Lo que sigue es preguntarte después de que estás deseando algo ¿Qué estoy haciendo ahora para que se cumpla? o ¿Qué puedo hacer para que se haga realidad? No importa lo insignificante que parezca esa acción. Siempre es mejor moverse aunque sea un poco hacia ese deseo. Hacia convertirlo en realidad. En decirle a nuestro genio interior los detalles de los que queremos. Entonces la magia ocurrirá. Ya veraz. Sólo es cosa de saber pedir correctamente y aprender a hacer. Sólo recuerda: ten cuidado en lo que pides porque se puede volver realidad