
Gran parte de nuestra vida buscamos parecernos a alguien más. Queremos modelar siempre el comportamiento de otras personas. Parecernos a ellos para ser aceptados. Par evitar que nos rechacen. La sociedad, la masa, empieza a absorbernos. Largo tiempo somos otros. Logramos parecernos tanto a ellos, que terminamos siendo ellos y recorriendo su camino y no el nuestro. Es, hasta cierto punto, es normal porque así ha evolucionado la humanidad. Reuniéndose en grupos y pareciéndose entre si. Es por eso que la individualidad siempre ha sido mal vista o poco aceptada. El que trabaja sólo termina, tarde o temprano, siendo relegado. Esa es la razón porque terminemos acallando nuestra voz interna, alejándonos de nuestra esencia y pensando en ella como La Loca de la Casa, como le decía Sor Juana Inés de la Cruz. Modelando entonces las conductas que son socialmente aceptadas.
¿Y todo eso qué?
Pues resulta que acabo de descubrir algo que ya sabía. Para lograr ser feliz en la vida y aceptados por los demás hay que ser uno mismo. Para lograr el “éxito” en los negocios también hay que ser uno mismo. Por todo lo que dije antes, resulta que ser uno mismo se vuelve difícil. Puede resultar casi una misión imposible. ¿Por qué? Creo que por dos razones:
1) Estamos tan acostumbrados a pertenecer a la masa, y somos aceptados por ella, que no tenemos un “incentivo” para ser “diferente a ella (la masa)
2) Estamos tan “amaestrados” y tan poco acostumbrados a aceptarnos nosotros mismos tal como somos. Lo que conlleva a que no sepamos estar en contacto con nuestro ser interior. Ese que siempre ha estado ahí, que nos hace únicos e irrepetibles, y que aprendimos a silenciar o a no hacerle caso.
Hay tantos libros que nos habla sobre “etiqueta”. El Manual de Carreño, que no sé si exista en realidad, es el padre de todo este tipo de libros. En tantos lugares escuchamos que debemos comportarnos de tal o cual manera y así garantizamos ser aceptado y queridos. Hay sitios en internet, gurúes y todo tipo de personas que terminamos escuchando que lo único que sucede es terminamos alejándonos de nosotros y de lo que realidad somos.
¿Cómo conectar con lo que somos?
Hace tiempo les puse aquí un video de Sir Ken Robinson, él tiene un libro que se llama El Elemento. Muy recomendable por varias razones. La principal es que dice cómo ponernos en contacto con ese elemento único que tenemos dentro, una especie de misión interna, que sólo nosotros podemos cumplir. Te has preguntado ¿Cuál es tu elemento? ¿Has hecho el intento por descubrirlo?. Una pista: responde a ¿Qué es eso que yo pagaría por hacer?
Preguntando se llega a Roma. Y respondiéndonos preguntas es que llegamos a nuestro interior. ¿Qué es ese algo que yo puedo hacer mejor que nadie? La respuesta no es fácil y mucho menos rápida. Lo que se es que el tiempo que le dediques a responderla será recompensado en grande.
Ser uno mismo, mejor aún la mejor versión de uno mismo, es la garantía de dos cosas, bueno de tres:
1) Nunca tendremos que volver a trabajar, porque al estar en contacto con nuestro elemento o cumpliendo nuestra misión en la vida, no se llamará trabajo.
2) Es muy probable que seamos muy exitosos, porque estamos haciendo eso que sólo nosotros podemos hacer de esa forma y…
3) Seremos felices por pura añadidura.
Sin más choro, te deseo que encuentres esa misión en la vida y que te aceptes y te quieras tal como eres. Sin importar lo que los demás te digan yo sólo te digo que así como eres estás bien. Que eres único e irrepetible. Que los miedos son de otros no tuyos. Te veo la próxima ocasión.